Las reformas integrales suelen nacer por una necesidad imperiosa de mejorar el espacio donde vamos a vivir. Se trata de hacer tu vivienda más cómoda y convertirla en un lugar bonito, acogedor y funcional.
Sin embargo, realizar una reforma integral supone afrontar un periodo complicado de toma de decisiones, flexibilidad ante imprevistos y una buena dosis de paciencia.
Hay 3 decisiones importantes a tener en cuenta, antes de iniciar este proceso:
- Pensar dónde se va a vivir durante el periodo de tiempo en que se esté llevando a cabo la reforma.
- Decidir qué mobiliario y objetos vamos a guardar en un almacén – guardamuebles, para cuando la reforma esté finalizada.
- Deshacernos de las cosas que no utilicemos, no necesitemos o no queden bien en la nueva vivienda.
Según Mar Serrano, directora y propietaria de Mudanzas Diagonal, “el momento previo a una reforma integral es ideal para escoger qué muebles, objetos y recuerdos deseamos mantener en nuestro nuevo hogar. Es indispensable deshacernos de cosas que ya no son necesarias en nuestro día a día y quedarnos únicamente con aquello que nos aporta alegría o bienestar.”
En la mayoría de ocasiones necesitaremos un espacio de almacenaje. Es recomendable sacarlos de la vivienda que se va a reformar, aun tratándose de una sola estancia como la cocina o el baño, con el fin de evitar daños y que se llene todo de polvo.
Este periodo puede prolongarse durante semanas o incluso meses.
Lo más aconsejable es contactar con una empresa de mudanzas que pueda proteger, empaquetar, recoger y almacenar tus cosas durante el periodo de tiempo que sea necesario.
Estos son los servicios que pueden ofrecerte:
- Desmontaje y Protección del mobiliario en plástico burbuja.
- Empaquetado en cajas de frágiles, vajilla, decoración, ropa, etc.
- Inventario detallado de lo que se va a transportar al Guardamuebles.
- Coste de almacenaje acorde al volumen real de la mudanza.
- Vaciado del piso. Transporte de objetos para desechar a punto verde.